sábado, 21 de febrero de 2026

Incubus - Beyond The Unknow (1990)


1. Certain Accuracy
2. The Deceived Ones
3. Curse Of The Damned Cities
4. Beyond The Unknown
5. Freezing Torment
6. Massacre Of The Unborn
7. On The Burial Ground
8. Mortify

 

Seguimos con la racha Death/Thrasher en la que llevo inmerso el último mes, y en concreto hoy toca reseñar uno de los mejores ejemplos que nos dio la escena yankee. Vamos a diseccionar una de las joyas ocultas de este subgénero que combina la brutalidad innata del Death, con la intensidad y agresividad inherente del Thrash. Estoy hablando obviamente de ‘Beyond The Unknow’, el segundo largo de los acribillantes INCUBUS, radicados en Lousiana. Ojo, que los hermanos Howard, alma mater de la banda, son originarios de Brasil, en concreto de Rio de Janeiro. Y esto no lo digo al azar, pues en su música veo un claro parecido con nada más y nada menos que los inevitables SEPULTURA. Ahora bien, lo que encuentro aquí es un sonido como el de ‘Morbid Visions’ pero llevado aún más lejos, mucho más desarrollado, no tanto como el de aquella tripleta gloriosa que entregaron los hermanos Cavalera y cia tras la llegada de Andreas Kisser. Dos años habían pasado tras debutar con aquel monstrenco que era ‘Serpent Temptation’, donde ya dejaban claro de que pasta estaban hechos. Se habían quedado solos los dos hermanos, pues el bajista y vocalista Scott Latour se piró, dejando a Francis Howard a cargo de la voz y de todas las cuerdas.

Continúan eso sí, la base rítmica certera y potente de su hermano Moyses, incorporando más recursos a su repertorio para no dejar títere con cabeza, además de los riffs demoledores e incansables, pero hay una grandísima mejora respecto al mencionado debut. Especialmente lo oímos en la voz, pues a Latour le pasaba lo mismo que al Schmier de los primeros DESTRUCTION (incluso más exagerado diría). Tenia garra pero le faltaba potencia, sin embargo aquí la voz de Francis es mucho mas aguardentosa y poderosa, mas cercana al registro de un Max Cavalera. Otro aspecto en el que dieron un gran salto fue la producción, aunque se mantiene cruda de cojones.

Y es que claro, pasaron de tratar con una pequeña discográfica, a fichar por una, eso si, entonces poco conocida Nuclear Blast (que tiempos cuando no se dedicaban a domesticar a toda banda que pillaban). Tras este fichaje les mandaron a los Morrisound con Tom Morris, y como os podéis imaginar el resultado es atronador. Y es que ojo, porque en 1990 ya iban apareciendo grupos que alcanzaban estas cotas de burricie, pero no os creáis que en 1988, cuando salió el debut, este nivel de brutalidad era la norma. Como mucho tenemos por ahí un ‘Leprosy’ del colega Chuck, o el ‘Reek Of Putrefaction’ de CARCASS, pero claro eso ya son palabras mayores.

 


En cuanto el disco hecha a rodar con la abrasadora ‘Certain Acuracy’, ya nos queda claro que no hay espacio para gilipolleces en los casi cuarenta minutos que estos cabrones nos van a tener a su merced. Ya de primeras os daréis cuenta que los solos de guitarra son uno de sus puntos mas fuertes. Rápidos y agresivos, pero llenos de musicalidad, incluso oigo algo de tapping por ahí. Poneros como muestra ‘Curse Of The Damned Cities’, mi favorita, pero ya os digo que la calidad es altísima en todos los temas. Se siguen sucediendo los navajazos con sus subidas y bajadas de ritmo, pero sin perder nunca un ápice de intensidad. Aquí no hay espacio para intros acústicas, pasajes de guitarras limpias, o momentos que buscan ser pegadizos. A lo mucho tenemos el estribillo de ‘Massacre of The Unborn’, pero aquí la norma es no dejar descansar al oyente. En ‘On Burial Ground’ también se atisba un único momento de melodía justo antes de atacar con otro solo incendiario, pero ya digo, todo sigue siendo achicharrante hasta que cierran con ‘Mortify’.

Pero claro, también hay que hablar del elefante en la habitación, que es la temática cristiana de sus letras (no todas ojo). Así como lo oís, estos burracos que no han estado soltando algunas de las canciones más brutales de la época, son unos jodidos meapilas. Alguna razón tenia que haber para poner a ese cartujo en la portada. Si no teníamos suficiente con STRYPER, van y se nos cuelan en el metal extremo, ¡me caguen todo! Y es que a ver, entiendo que a mucha gente esto se la pela, pues consideran que si la música es buena, y bruta en este caso, da igual de lo que largen en las letras. En gran parte estoy de acuerdo, y esto no va a impedir que disfrute enormemente de lo que ofrecen estos tíos. Pero yo no puedo evitar sentir cierto rechazo, porque en un género que surgió con un claro carácter de tocar los cojones a la sociedad cristiana-conservadora-mojigata de los ochenta, veo a estos grupos como si me estuvieran lanzando su puñetera propaganda a la cara. No por nada STRYPER tiraban biblias al público, aunque también es verdad que estos dos hermanos estaban muy lejos de ser tan exagerados. Pero vaya, el caso es que no me gusta que me sermoneen. No obstante, dejemos a un lado este tema, porque al final es lo de menos.

Tras salir este segundo plástico entraron en hiatus, y por si no fuera poco, cuando quisieron regresar en 1999 tuvieron la desgracia de tener que cambiarse el nombre, y escogieron el monicker, aún más oportuno si me preguntan, de OPPROBRIUM, con el que siguen hasta hoy al pie del cañón. Los que conocéis a la banda, ya sabéis que este cambio se debió para no generar problemas con la infumable banda de rock alternativo de mismo nombre que surgió en los noventa. Podría acabar la reseña diciendo que se merecían más y todo eso que se dice siempre; sino se hubiesen desbandado, y no hubiesen tenido que cambiarse el nombre y tal, pero creo que estos dos hermanos originarios de Brasil estaban destinados a quedarse siempre en el underground. 

Porque como decía antes, aquí no hay concesiones de cara a la galería que pudiesen agradar al gran público, como si podían tener otros grandes consagrados de la escena. Esto es un hueso duro de roer incluso para el Thrasher y el fan del Death metal más curtido. Por tanto, este ‘Beyond The Unknown’ (y por extensión el ‘Serpent Temptation’), se quedan en el mismo lugar que los legendarios MERCILESS, como uno de los bastiones más inexpugnables en cuanto a intensidad y agresividad que se han parido en el género.

 


 


2 comentarios:

  1. Hombre el barrosillo haciendo reseña de la Incubus que vale

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    1. Hombre majo es que Incubus fue de las bandas intensas de la época. Una pena que no grabasen nada hasta el '99 porque daban para mucho más. Es que tío a mi los otros Incubus me parecen insoportables. Me has dado la idea de hacer un post de bandas de metal que les usurpó el nombre algún grupillo de estos.

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