sábado, 14 de febrero de 2026

Resistencia Underground: Depravity (Fin)


 

Bueno pues ya va tocando empezar una nueva sección para darle un poco de variedad al blog, que no todo van a ser simples reseñas. En esta serie de crónicas bajo el nombre de Resistencia Underground, voy a traer a bandas que no consiguieron grabar ningún álbum de estudio completo, y que su legado se limita a Demos, EPs, Singles, o Splits con otras agrupaciones. Ya os digo que aunque no lo parezca de primeras, hay un montón de material de enorme calidad navegando por estas coordenadas, y que desde luego merece que se le de algo de reconocimiento, así que vamos al lio.

Y para dar el pistoletazo de salida a esta sección vamos a adentrarnos en Finlandia, la tierra de los mil lagos, para abordar la que fue una de las escenas más únicas del Death Metal de la vieja escuela. Mientras que Suecia y los States se batían el cobre por ver quien eran los amos del cotarro, la escena finlandesa fue quizá la gran tapada, pero os aseguro que es un submundo con su propia personalidad, y en el que todo seguidor de este género debería sumergirse. Olvidaos de la elegancia y la finura de AMORPHIS y SENTENCED, que fueron los que se llevaron la fama y tuvieron una larga trayectoria, porque cuando profundizamos un poco vemos que sus compatriotas eran un monstruo bien distinto.

En todas aquellas agrupaciones lo que imperaba era el sonido guarro grindcoreta por influjo de los primeros CARCASS, además de las voces profundísimas similares a la de Frank Mullen de SUFFOCATION (aún más profundas en el caso de DEMILICH por ejemplo). También era común que le añadiesen una buena dosis de melodía, pero no penséis ni por asomo en cosas como IN FLAMES, o siquiera DISMEMBER, porque aquí las melodías son fantasmagóricas y dedicadas a crear una atmósfera realmente escalofriantePor último, suma a la coctelera que a aquellos chavales les faltaba a todos un tornillo (o unos cuantos), y siempre se las apañaban para meter alguna rareza en su malsana música, conformando ese “halo Suomi” que emana de todas estas formaciones como DEMIGOD, DEMILICH, FUNEBRE o los zumbados de XYSMA, por mencionar algunas.

Pero bueno vayamos al grano, porque si hay una agrupación que representa a la escena finlandesa a la perfección, esos son estos DEPRAVITY que os voy a presentar hoy. Estos muchachos de la pequeña ciudad de Pirkkala echaron a rodar en 1990, y a pesar de su enorme calidad nunca consiguieron llegar a grabar un LP. En los tres miseros años que duró su andadura, tan solo nos dejaron algunas Demos y un par de EPs, los cuales ahora pasaremos a desgranar, porque bien merecen ser rescatados.

 


Todo comenzó con su primera Demo de 1991, que tiene como imaginareis un sonido muy pobre, pero es sin duda un buen Death Metal totalmente crudo, aunque tampoco muy destacable. Aún así ya se dejan ver algunas trazas de lo que vendría después, sobre todo en algunos momentos que anticipan el alto nivel guitarrero que alcanzarían. Eso sí, desde ya vais a oír que estos tíos tocan de puta madre, algo común, no solo en Finlandia, sino en todos los países nórdicos.

 


Su gran salto de calidad llega con la Demo titulada “Galvanizer”, donde ya perfilan el que será su sonido insignia. Decir que suena fantasmagórico es quedarse corto. Cuando esos teclados ominosos acompañan por encima a los blast beats parece que nos están arrastrando a otro plano existencial, lo cual no es mas que reafirmado por, una vez más, la crudeza del sonido. En esta grabación también se aprecia una de las rarezas que inundan a esta generación de bandas, que son esas desconcertantes voces limpias atonales que aparecen de cuando en cuando. Incluso hay momentos de guitarras limpias, que más que un remanso, parece que nos preparan para un ritual en el que nos van a arrancar nuestra alma. No hay prácticamente nada que suene así, y me resulta complicado de transmitir con palabras, así que lo mejor que lo escuchéis por vosotros mismos. Ahora bien, lo de la cover de KISS a mi que me expliquen que coño pinta aquí.

 


En 1992 por fin lograron lanzar su primer EP, que lleva por nombre “Remasquerade”, y que se siente como una puesta a punto del sonido de “Galvanizer”, aunque con nuevas canciones. La mejora en la producción es notable, y se trata de su lanzamiento mas bruto y retorcido, pero aún así considero que se pierde la atmósfera tan conseguida de la anterior Demo.

 


Ya en 1993 sacaron una última Demo, “Phastasmagoria”, que consta tan solo de un par de canciones, y que no es más que el aperitivo para lo que se viene en su siguiente y último lanzamiento. Esta última grabación se trata de su mítico EPSilence Of The Centuries”, lo más profesional que sacaron, y por lo que lograron ser mínimamente recordados. El sonido es el mejor que alguna vez consiguieron, mucho más pulido, pero con empaque. Y para rematar tenemos una portada de Turkka Rantanen, quien se encargó de adornar a toda aquella escena suomi de los noventa con sus carismáticos dibujos.

Sin duda estamos ante su culmen creativo, con sus canciones más trabajadas y redondas. Aquí tenemos riffs antológicos, de esos que no te sacas de la cabeza (escuchad como arranca “Remasquerade”), y las atmósferas espectrales marca de la casa llegan a su clímax, como en la acojonante “Sleepy Ocean”. Los solos de guitarra son estelares, añadiendo otro nivel de profundidad a su fantasmal sonido, que parece sacado de alguno de los relatos oníricos de Lovecraft. Unos misteriosos teclados nos dan la despedida, sacándonos del embrujo en el que hemos estado sumidos durante estos veintiún minutos, que desde luego se hacen escasos.

 


Pues esto lo que dieron de si DEPRAVITY, que como anticipaba se desbandaron en 1993, sin llegar a poder grabar un misero álbum, y eso que argumentos no les faltaban para haber entregado todo un clásico del género. Tenían un potencial enorme, no solo por su calidad, sino también por ese estilo espectral tan propio que desarrollaron, que los hubiese hecho desmarcarse de lo que salía en aquella época. Posteriormente, lo único que se sabe es que se reunieron para dar algún concierto en la década pasada, y que uno de los guitarristas acabó tocando con los tuercebotas de SONATA ARCTICA (¡manda cojones!). También en 2011 nos regalaron una compilación (apropiadamente titulada “Silence Of The Centuries”), con todo el material que aquí hemos ido diseccionando. No hay mucho más que decir, así que espero que esta pequeña crónica sirva para que la aportación de estos muchachos al Death Metal no sea olvidada, y que no queden sepultados por el silencio de los siglos.

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